Y tú, ¿en serio te quieres?

Gato-espejo-leon | Gato león, Autoestima, Gatos

La autoestima es el concepto que tenemos de nuestra valor, no depende de lo que tienes, sabes o eres, sino de la aceptación personal y se construye con base en los pensamientos, sentimientos y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido aprendiendo en el transcurso de nuestra vida.  Esta idea no es innata, es aprendida de nuestro entorno pues se forma de la valoración que hacemos de nuestro comportamiento y de la opinión que nos dicen los demás tener de nosotros. Todas estas opiniones, evaluaciones y experiencias así reunidos se traducen en un sentimiento favorable hacia nosotros mismos, o por el contrario, no lleva a sentir la incomodidad de no ser lo que esperábamos. 

La autoestima es de suma importancia pues es la que nos impulsa a actuar y seguir adelante motivandonos para perseguir nuestros objetivos.

En la infancia vamos creando las expectativas acerca de nuestras aptitudes. Es en esta edad cuando se moldea el autoconcepto, el sentimiento hacia nosotros mismos, cuando creamos las bases que nos acompañarán en el transcurso de nuestra vida. El infante compara su yo real con el yo ideal y se juzga por la forma en que cubre los patrones sociales y las expectativas de comportamiento que se ha formado de sí mismo y que son marcados principalmente por los padres y luego por los profesores o amigos.

Es así que una persona con baja autoestima, es obviamente alguien que no se quiere, no acepta ni valora sus cualidades y muchas veces no es capaz siquiera de verlas. Es probable que deje de enfrentarse a retos por miedo a no conseguirlos ya que no se cree capaz de lograrlo.

Ahora que sabemos que la autoestima es algo que se moldea y que el principal alimento de nuestra autoestima baja es, sencillamente no hacer nada, enfrentemos ese primer miedo y actuemos. Ese será el primer paso para aumentar tu autoestima, sabiendo que estás haciendo algo por y para ti y que te llevará a enfrentar las circunstancias que te tienen en un lugar que no te gusta.

A continuación te enlisto algunas cosas que puedes poner en práctica para aumentar la autoestima.  

Busca el ¿por qué?

No podemos empezar una casa por el techo, así que lo primero a hacer es encontrar el origen de todo. Pregúntate al menos 3 veces “¿por qué?” y eso te ayudará a ubicar la raíz de tu baja autoestima, o alguna de ellas.

¿Por qué me da miedo hacer ese examen? Porque no lo voy a pasar. ¿Por qué creo que no lo voy a pasar? Porque no soy inteligente. ¿Por qué creo que no soy inteligente? Porque de pequeño me decían que no tenía cabeza para nada.

Es muy importante que a la segunda y tercera respuesta le agregues ese CREO pues al final todas esas ideas son creencias que tienes de ti y por tanto se pueden modificar.

Convierte esas respuestas en realidad racional.

Todos tenemos un diálogo interno que es fundamental a la hora de formar nuestra autoestima.  Las personas con autoestima sana experimentan un diálogo amable, positivo y reconfortante, sin embargo quienes tienen autoestima baja es todo lo contrario, su voz es crítica, e incesantemente castiga y desprecia los logros pues es una voz irracional y termina interpretando cualquier situación de la peor forma posible pues lo hace de forma poco objetiva.

Lo que hay que hacer es encontrar esos pensamientos negativos e irracionales y cuestionar su imparcialidad para poder cambiarlos a una respuesta más realista y objetiva.  Hay que ponerlos a prueba preguntándonos si son reales o totalmente infundados.

Los pensamientos negativos suelen ser siempre los mismos, hay que determinar en qué situaciones aparecen y qué es lo que te están diciendo para que puedas identificar la emoción que te provocan.  Tanto más entiendas las emociones que te provocan, más poder tendrás sobre ellas y así reducirás el impacto.

Reemplaza propósitos por cualidades.

Basar nuestros éxitos en objetivos y no en valores puede llevarnos a la frustración y sentir que no valemos.  Por ejemplo, ante un examen muy importante nos preparamos meses estudiando y dejando de salir.  En este caso los valores a recalcar son: el esfuerzo, la perseverancia, el deseo de superación personal y la responsabilidad, entre otros. De esta forma, si no se aprueba el examen sabemos que esos valores no se van a ir y nos acompañarán durante toda la vida. Eso ya es razón suficiente para sentir orgullo y nos da la motivación necesaria para, en caso necesario, enfrentarse otra vez a la presentación del examen.

Deja de autocastigarte con pensamientos negativos que minimizan lo que has hecho. El primer miedo a vencer es realizar la tarea.

Identifica tus fortalezas

Todos nacemos con una serie de cualidades, características innatas o fortalezas en las que somos realmente buenos, sin embargo a la gente con baja autoestima le cuesta mucho identificarlas.

Si quieres ayudarte a localizar tus fortalezas, haz lo siguiente:

  • Escribe 5 logros que hayas conseguido a lo largo de tu vida: Terminar la carrera, trabajar en el lugar que deseabas, aprender otro idioma, tocar un instrumento musical, etc. No seas demasiado crítico contigo, vuélvete franco e imagina que ese fuera el logro de un amigo, ¿qué le dirías?, ¿cómo se lo reconocerías?
  • Luego escribe las características personales positivas que son necesarias para conseguir cada uno de esos logros: la curiosidad, la iniciativa, la perseverancia, etc.

Y así de sencillo es que ya lo tienes, ¡éstas son tus fortalezas!.

Libérate de tus miedos

No estoy hablando de ignorar el miedo y hacer como si no existiera sino de no distraerte pensando solo eso.  Tu mente está acostumbrada a bombardearte de esos pensamientos negativos, tu tarea ahora es dejar de permitirles que te afecten

Por supuesto que al principio necesitarás práctica, solo ten presente que la repetición de una conducta es lo que la vuelve hábito así que con tiempo lo conseguirás y te será automático el dejar de identificarte con esos pensamientos negativos con lo que perderán el poder que tienen sobre ti.

Perdónate a ti mismo.

Es fundamental que aprendamos a perdonarnos por lo que consideramos un error (presente o pasado). Conviértete en tu mejor amigo, date apoyo y sé comprensivo contigo en lugar de buscar la autocrítica y el autocastigo. Aprende a calmarte y serenarte para que te des el confort que necesitas y así vuelvas a intentarlo, deja de castigarte por haberte equivocado

Aprovecha el lenguaje no verbal para aumenta tu confianza.

Por muy extraño que parezca, el lenguaje no verbal influye mucho en el estado de ánimo.  Cuando te sientes decaído lo expresas con gestos más que con palabras.

La próxima vez que te encuentres triste o abatido, hazte consciente de tu postura corporal y entonces cámbiala por una erguida, cabeza elevada, hombros hacia atrás y mirando de frente. Verás que el simple cambio de posición te hará reforzar tu confianza.  

Haz ejercicio

Y si, los psicólogos todo el tiempo estamos recomendando actividad física, y en esta entrada de mi blog te explico por qué.

Así que adelante, si te sientes triste, sientes que no vales o que no estás logrando lo que deseas, recuerda que con solo treinta minutos de ejercicio aeróbico moderado al día es suficiente para que tu cuerpo genere estas llamadas “hormonas de la felicidad”.  

Recuerda que lo único que te separa de tus sueños, eres tú y que tus problemas son algo que te sucede, no algo que te define.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Comenzar
A %d blogueros les gusta esto: